UPRA pierde un ícono natural que fue refugio, belleza y punto de unión
Por Jiniangeliz De León Cordero
El Despertar Informativo
UPRA pierde un ícono natural que fue refugio, belleza y punto de unión.
El símbolico árbol de la Universidad de Arecibo: la caída del flamboyán que marcó generaciones.
Restos del flamboyán situado en el redondel de la UPRA, junto a la escultura que lo acompañaba. Foto por Jiniangeliz De León Cordero.
Durante la mañana del pasado lunes, 6 de octubre de 2025, la comunidad universitaria de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA) recibió una noticia que llenó de nostalgia a muchos. El emblemático flamboyán del Redondel, que por años dio sombra, fresco y vida al campus, había caído durante la noche anterior.
Según informó el profesor José R. Fernández Rodríguez, decano interino del Decanato de Administración, el árbol se desplomó cerca de las 10:30 p. m. del domingo 5 de octubre debido a daños provocados por termitas. “El árbol que por décadas vimos florecer estaba muy lastimado… lo que era de beneficio para ellas representó la pérdida de nuestro flamboyán”, expresó en el comunicado oficial enviado por correo electrónico a la comunidad universitaria.
La noticia generó reacciones inmediatas entre los estudiantes, muchos de los cuales veían al árbol como un elemento distintivo de UPRA. Roxana Molina Otero, estudiante de segundo año y medio del grado asociado en Enfermería, comentó que al ver el árbol caído sintió tristeza. “Algo que le daba un toque especial a la universidad se fue deteriorando poco a poco”, expresó. Por su parte, Jetzel Gracia, estudiante de primer año de Ingeniería de Computadoras, se mostró sorprendido y añadió: “Deberían plantar otro árbol en su lugar, ya que daba buena sombra y hacía el lobby más bonito”.
Adriel Pérez Torres, de tercer año en Comunicación Tele-Radial, explicó que al principio no le dio importancia a la noticia, pero su percepción cambió al llegar al campus. “El árbol brindaba belleza al área. La universidad debería plantar otro árbol, no solo por estética, sino porque el flamboyán es un símbolo puertorriqueño de suma importancia”, opinó. También recordó haber visto al grupo de “Locos por Jesús, Confra UPRA” realizar cultos bajo su sombra, lo que demuestra el valor que tenía el árbol como punto de encuentro para distintas comunidades universitarias.
La caída del flamboyán no solo dejó un vacío físico, sino también emocional. Muchos estudiantes han expresado en la red social de Facebook su pesar y han compartido diferentes opiniones sobre el suceso. Aun con la tristeza del momento, varios universitarios coinciden en que un nuevo árbol podría representar un comienzo. Como mencionó Molina, “deberían plantar otro árbol, reflejando un nuevo comienzo”. De esta manera, entre la nostalgia por el ícono perdido y la esperanza de un nuevo comienzo, el legado del flamboyán echa raíces en el recuerdo, invitando a que tal vez un nuevo árbol florezca donde durante décadas crecieron los momentos que hoy se atesoran.
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